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lunes, 13 de mayo de 2013

7.- "BRICS" O COMO USTEDES LO QUIERAN LLAMAR

(Escrito en Español)
 
Después de una temporada sin escribir, retomo la actividad con más ilusión que nunca para tratar el tema de los BRICS. El término “BRICS”  es un acrónimo que hace referencia a los países que, partiendo de una situación económica que no podríamos considerar como favorable se han convertido en todo un fenómeno a estudiar.
 
En primer lugar, me gustaría explicar de dónde sale el nombre de BRICS. Realmente, es una palabra formada por la inicial de cada uno de los países que conforman ese grupo: B (Brasil), R (Rusia), I (India), C (China) y S (Sudáfrica). B+R+I+C+S = BRICS.
 
Tenemos así que BRICS engloba a cinco países que se caracterizan por: gran extensión y enorme cantidad de población; altas y continuadas tasas de crecimiento de su PIB; acumulación de recursos naturales; … He de reconocer que no es un tema que haya estudiado en mi época universitaria pero en estos últimos tiempos he estado siguiendo la evolución de todos estos países tanto a nivel individual como dentro de este grupo que, como veremos más tarde no es de facto sino que cuenta con sus propias cumbres (como la celebrada en Marzo de 2013 en la que se acordó la creación de un Consejo de Negocios y la constitución de un Banco de Desarrollo) al estilo de lo que podría ser el G-8 o la UE. Como dato curioso, hay autores como Xavier Sala i Martín que rechazan esta denominación por considerar que son un grupo de países que tienen menos en común que lo que la mayoría de nosotros suponemos y porque existirían otros países que cumpliendo con todos estas características (Bangladesh, por ejemplo) no están dentro del grupo.
 
Continúo. El punto realmente interesante de los BRICS es el siguiente: son economías estratégicas. Cojan ustedes un mapa del mundo y hagamos un sencillo ejercicio. Pensemos en Brasil, por ejemplo. Hace dos años hice un viaje a Sudamérica y sólo estando allí uno se da cuenta de lo realmente fuerte que es esa economía y el peso que tiene en todo el continente. Y no me refiero sólo a su vasta economía interna sino también a su poderío comercial en todo el sur del continente americano (limita con todos los países de Sudamérica a excepción de Ecuador y Chile). Todo lo que ustedes se puedan imaginar se produce en Brasil y es comprado por todo el continente sudamericano (automóviles, material informático, …). En Sudamérica se referían a él como “el séptimo continente”.
 
En lo referente a Rusia. Su influencia en toda las economías de la antigua Unión Soviética es considerable. Es el máximo exportador de toda la región, ha sufrido incrementos en el PIB sin precedentes en estos últimos años (a excepción de lo ocurrido en el año 2009 en el que se produjo una fuerte caída debida, sobre todo, a la caída de las cotizaciones mundiales de los hidrocarburos) y su evolución económica después de la desintegración de la URSS ha sido espectacular. A todo esto, sumamos el hecho de que es el mayor productor mundial de gas natural y posee la segunda mayor reserva mundial de carbón.
 
India. Es el segundo país más poblado del mundo y su economía eclipsa a la de la mayoría de países de la zona, con grandes logros en industria (sector automovilístico, por ejemplo, donde han sido capaces de crear un coche al alcance de TODOS los bolsillos), turismo, etc. India quiere situarse en la vanguardia del desarrollo económico y situar su nombre en el del grupo de los países “ricos”.
 
¿Seguimos?. Podríamos seguir pero no creo que haga falta. Estableciendo un área de influencia de todas esas economías tenemos el globo terráqueo casi completo (a excepción de Estados Unidos y Europa, claro está). Y sí, podríamos añadir a Bangladesh pero no creo que tenga ni la extensión ni el peso específico de India en la zona.
 
Una vez visto esto podríamos pensar que el final de la película está claro: dentro de 40 años estas serán las economías de referencia a nivel mundial. ¿O no?. Pues, sinceramente, no lo sabemos. El gran problema es que, como decía Keynes, “a largo plazo, todos estaremos muertos”. Quiero decir con esto que hay muchos factores que pueden hacer que esta situación cambie. Así, actualmente la cifra de comercio entre estos países supera los 360.000 millones de dólares pero, qué ocurriría si alguno de ellos firmase una bajada de aranceles con Europa o EE.UU., por ejemplo. ¿Crearía esto alguna inestabilidad en el grupo?. Y, hablando de inestabilidades, ¿alguien sabe si un cambio político en los próximos 40 años podría suponer el fin de este grupo?. Lo cierto es que es muy difícil hacer predicciones de este tipo, y más cuando existen grupos de países como el MIST (grupo formado por Méjico, Indonesia, Corea del Sur y Turquía) que podrían llegar a hacerle sombra en pocos años. Habrá que seguir el tema con atención porque la evolución de la economía mundial podría depender de la evolución de estos países.

jueves, 21 de marzo de 2013

6.- ¿QUEREMOS UN TRATADO DE LIBRE COMERCIO?

(Escrito en Español)

Hay un tema que sigo desde hace tiempo y me parece muy interesante tanto por el cambio que puede provocar a nivel de comercio internacional como por la repercusión dentro de Estados Unidos y de los Estados miembros de la Unión Europea. Me refiero al Tratado de Libre Comercio (TLC) que está negociándose entre Estados Unidos y la Unión Europea desde hace un tiempo y que podría estar listo en los próximos meses.

Creo que lo mejor es comenzar diciendo que, básicamente, un Tratado de Libre Comercio consiste en la eliminación o rebaja sustancial de los aranceles existentes entre las partes firmantes y en la firma de acuerdos en materia de servicios. Una vez dicho esto, me parece interesante echar un vistazo al informe encargado por la Comisión Europea al Centre for Economic Policy Research de Londres publicado este mismo mes de marzo de 2013. En él, se detallan una serie de aspectos importantes sobre los beneficios del TLC. Así, el informe augura unas ganancias anuales de 119 millones de euros para la UE y de 95 millones de euros para EE.UU.; un incremento en el total de las exportaciones (6% en la UE y 8% en EE.UU.); una subida de salarios; un incremento en el empleo; una disminución en las emisiones de CO2 debido a una mayor productividad y a un mejor aprovechamiento de las materias primas; etc.

Pero, ¿hay interés en firmar ese TLC por parte de la UE y de EE.UU.?.

Parece ser que el interés por parte de EE.UU. es innegable. Barack Obama ha manifestado recientemente su deseo de llevar a cabo negociaciones destinadas a tal fin. Las negociaciones se prevén largas pero Obama aún acaba de iniciar su legislatura y dispone de un margen de tiempo más que razonable ya que sabe que es una oportunidad única para crear lo que sería la mayor zona de libre comercio del mundo y, así, poder reducir la diferencia existente con China en la lucha por el primer puesto de países exportadores a nivel mundial. Además, todos los países que tengan firmado un TLC con EE.UU. van a beneficiarse, y Canadá y Méjico estarían predispuestos a que la negociación por parte de EE.UU. los incluyese a ellos también.

El mayor problema viene por la otra parte. Normalmente, cuando se negocia un TLC, cada una de las partes intenta conseguir lo mejor para ella. Y aquí viene mi pregunta: ¿Qué es lo mejor para la UE?. ¿Coincide con lo que es mejor para Alemania o Francia, por ejemplo?. Creo que el gran problema de este TLC viene de su punto de partida. La UE actuará en estas negociaciones como un único negociador a pesar de que está formada por 27 países, cada uno con diferentes objetivos, preocupaciones y peso específico dentro de ella. Así, por ejemplo, Alemania es el tercer país en el mundo que más exporta, y Francia el quinto y, teniendo en cuenta su peso específico en la Comisión de la UE, es comprensible que traten de firmar ese TLC aunque para alguno de los otros países no resulte tan ventajoso. Esto podría perjudicar a España, que podría registrar una caída en su PIB debida a un empeoramiento de la balanza comercial.

Por otra parte, teniendo en cuenta que el 40 % de los intercambios a nivel mundial ya se producen entre EE.UU. y la UE y que sus aranceles son considerados como bajos, entonces, ¿por qué hay tanto interés en firmar ese TLC, máxime cuando los únicos datos de los que disponemos son los aportados por el informe anteriormente citado que fue encargado por la Comisión de la UE?. La respuesta está en el mismo informe. En él se dice que el TLC en sí es ventajoso para ambas partes pero lo realmente ventajoso es añadir a esa rebaja en los aranceles una rebaja en lo que se denominan “barreras no arancelarias”. El informe sostiene que habría que reducir burocracia y regulaciones que afectan al comercio de determinados productos, es decir, aspectos que hasta ahora se consideraban innegociables por parte de la UE podrían estar encima de la mesa estos próximos meses. ¿No estarán ocultándonos bajo esta negociación un intento de dar un mayor dinamismo en el comercio de productos de sectores tradicionalmente conflictivos en cuanto a regulación internacional como el agrícola o el sanitario?. ¿Estará permitida dentro de pocos años la venta de determinados productos que hoy en día están prohibidos en la UE?. ¿Será la firma de este TLC una manera egoísta de seguir mejorando el saldo de la balanza comercial por parte de EE.UU., Alemania y Francia?. ¿Qué opinan?.

domingo, 10 de marzo de 2013

5.- ¿HACEN "REGALOS" LOS BANCOS?

(Escrito en Español)

El tema que voy a desarrollar en este post tiene que ver con las políticas llevadas a cabo por los bancos estos últimos años destinadas a la captación de fondos de los ahorradores a través de depósitos remunerados con “regalos”.

Cada año, y en algunos casos de una forma periódica, los bancos lanzan campañas diseñadas especialmente para atraer nuevos clientes. El sistema consiste en que el cliente hace un depósito de dinero en el banco a cambio de un “regalo”. Los hay de todo tipo. ¿Quieren ustedes una televisión?. ¿Una tablet?. ¿Un robot aspirador?. ¿Un coche?. No se preocupen. Hagan un depósito en un banco y este les hace un “regalo”. ¿O no?.

De mi experiencia laboral en banca he extraído dos conclusiones: una es que los bancos muy pocas veces pierden (aunque siempre hay excepciones) y la otra es que un banco nunca regala nada. Así que cuidado con los regalos porque pueden salir caros.

Analicemos y veamos. Cuando nosotros hacemos un depósito en un banco, nos comprometemos a prestar al banco una determinada cantidad de dinero por la cual deberíamos recibir unos intereses a cambio. Esto era lo que sucedía normalmente. ¿Qué está sucediendo ahora?. Lo que hacen los bancos es pagar esos intereses en forma de retribución en especie, es decir, los bancos no le dan el dinero en billetes, sino en productos, y esta retribución debe incluirla en su declaración de la renta. Dicho de otro modo, debe tributar por ella. Pero, ¿no era un regalo?. Vayamos más allá. Al considerarse que el banco le está entregando un bien, le cobrará el IVA correspondiente de aplicar un porcentaje al valor de ese bien entregado. ¿Quieren saber si aún hay más?. Pues lo hay. Existen fuertes penalizaciones para disuadir a los clientes que quieran retirar el dinero del depósito antes del plazo pactado. Con todos estos puntos, y con este último en especial, siempre aparece algún problema porque los bancos muchas veces no explican con claridad a sus clientes todas las condiciones del depósito.

Y no estoy diciendo que la operación no sea nunca ventajosa para el cliente. Lo que trato de explicar es que este regalo tiene un coste y sólo será ventajoso cuando el valor de la retribución final percibida sea mayor que la que percibiríamos si hiciésemos un depósito “tradicional”, o cuando nos interese el producto y el precio del producto al final de la operación sea menor que el valor de mercado de ese producto si lo comprásemos en una tienda. Y, todo esto, teniendo en cuenta que no vamos a poder disponer de ese dinero depositado en el banco hasta que pase un plazo determinado, a no ser que queramos pagar la penalización correspondiente.

Por otra parte, ¿no creen ustedes que el sector bancario se olvida de trabajar en calidad y de fidelización de clientes cuando propone este tipo de depósitos?. Quiero decir, ¿qué sucede con un cliente que tiene su dinero en una cuenta corriente de un banco desde hace años y que percibe que el trato que le da el banco no es tan ventajoso como el que da a clientes nuevos?. Mi experiencia me dice que el malestar que se genera en clientes habituales es grande, sobre todo si los bancos publicitan algo similar a “haga un ingreso de 3000 euros en el “Banco X” y llévese gratis este fantástico regalo”. Los clientes habituales suelen sentirse menospreciados.

Como conclusión, decir que, a partir de ahora, cuando hagan un depósito de este tipo calculen bien hasta que punto les va a resultar rentable. Y recuerden, no piensen que los bancos se han hecho ricos a base de hacer regalos porque los únicos regalos de los que tengo constancia son los que han hecho para mitigar el enfado de algún cliente descontento.

miércoles, 27 de febrero de 2013

4.- ¿ESPAÑA SABE VENDER?


(Escrito en Español)

Este post está relacionado con la macroeconomía. Supongo que todos hemos oído alguna vez hablar del PIB (Producto Interior Bruto). Es el principal indicador para medir el nivel de actividad económica de un país, y se define como el “valor monetario de la producción final de bienes y servicios de un país durante un determinado periodo (generalmente un año)”. Pues bien, aunque existen varios métodos para calcular el PIB de un país, uno de ellos nos dice que se calcula con esta fórmula:

PIB = C + I + G + (X – M)

C” es el consumo privado, es decir, la suma de los bienes y servicios comprados por las economías domésticas en ese periodo de tiempo.

I” representa la inversión. Son los bienes adquiridos por las empresas para incorporarlos a sus procesos productivos.

G” es el gasto público. Es la cantidad de dinero público destinada a consumo o inversión en bienes y servicios durante ese periodo de tiempo.

(X - M)” es la diferencia entre lo que un país exporta (lo que vende a otros países) y lo que importa (lo que tiene que comprar a otros países). Cuanto mayores sean las exportaciones ("X") y menores sean las importaciones ("M"), mayor será el PIB.

Dicho esto, vamos a entrar en materia. Partimos de la base de que España tiene un grave problema en la actualidad. Las tasas de crecimiento del PIB de los últimos cinco años han sido cercanas a “0” e incluso negativas y esto ha generado graves problemas (necesidad de recurrir a deuda pública, altas tasas de desempleo,...). Vamos a hacer un breve análisis de la situación para buscar una posible solución.

Tenemos que nuestro objetivo es aumentar el PIB. Para ello, siguiendo la fórmula anterior, tenemos varias opciones:

1.- Aumentar “C”, es decir, el consumo interno. El problema es que las familias están muy endeudadas y su capacidad de ahorro ha ido en caída libre estos últimos años (a excepción del máximo histórico del año 2009 derivado del gran aumento del paro y del miedo a perder el trabajo). En la actualidad, veo inviable que “C” pueda aumentar a corto plazo.

2.- Aumentar “I”. La contracción de la economía, el bajo consumo interno y la ausencia de crédito no posibilita un aumento en la inversión. No es viable aumentar “I”. ¿O si?. Ya lo veremos un poco más adelante.

3.- Aumentar “G”. ¿Hace falta explicar este punto?. Me temo que no. Con el actual programa de recortes del gobierno, el aumento del gasto público tendrá que esperar unos años.

4.- Aumentar “(X-M)”. Veamos. Esto significaría reducir las importaciones, aumentar las exportaciones o ambas cosas. El problema es que en España, históricamente, las importaciones siempre han sido mayores que las exportaciones. Teniendo en cuenta que es muy difícil reducir nuestras importaciones debido a nuestra dependencia, básicamente, de las compras de energía y tecnología industrial, mi pregunta es: ¿por qué no podemos aumentar las exportaciones?. ¿No sabemos vender o no hay nadie que compre?. ¿Para qué tenemos embajadas de Comunidades Autónomas, Instituto de Comercio Exterior y demás organismos?. ¿Están infrautilizados?. ¿Saben nuestras empresas cómo exportar?.

Si consiguiésemos un aumento en las exportaciones, habría un aumento en el PIB español, y esto generaría una situación propicia para que las empresas tuviesen que aumentar su producción y, por tanto, realizar inversiones, lo cual volvería a generar un aumento en el PIB. ¿Sencillo?. Parece ser que no. Tenemos uno de los mercados potenciales más grandes del mundo, que es Latinoamérica, con medias de desempleo del 6,5% y de crecimiento estimado para 2013 del 4%, en el que los productos españoles son muy apreciados pero donde aún queda mucho por hacer; estamos en la puerta de entrada al continente africano y somos su nexo de unión con Europa; somos un país con más de 3000 kilómetros de costa y algunos de los más importantes puertos de Europa; tenemos 52 aeropuertos (13 más que en Alemania). Pero sólo sabemos vender sol y playa porque no requiere ningún esfuerzo. Creo que el Gobierno debería tomarse todo esto un poco más en serio porque me temo que es una de las pocas soluciones para salir de esta situación en la que nos encontramos.

Y resumo todo esto diciendo que España es el primer productor mundial de aceite de oliva pero cuando viajas a otro país y preguntas: ¿qué conoces de España?. Te contestan que casi nada. Les dices que si conocen el aceite de oliva y responden: ¿el aceite de oliva no es italiano?.

miércoles, 13 de febrero de 2013

3.- ¿PUEDE SER ESPAÑA 'TOYOTISTA'?

(Escrito en Español)

Antes de comenzar, me gustaría explicar a qué nos referimos con el término “Toyotismo”. Es un concepto que aparece para definir al nuevo sistema de gestión y producción que sustituyó al 'Fordismo', creado a principios del siglo XX por Henry Ford, y que, hasta entonces, había sido el sistema de referencia a nivel mundial. Ford, se había dado cuenta de que, pese a la variedad de productores de automóviles existentes en ese momento en el  mercado, la oferta era insuficiente. Así, planteó un nuevo sistema basado en: producción en cadena; estandarización de productos (la especialización en un producto en concreto hacía que los costes de producción se redujesen); popularización del producto (había una mayor oferta de productos y esto hacía que el precio de venta pudiese ser menor) y establecimiento de salarios de eficiencia (se pagaba un plus a los trabajadores con el fin de fidelizarlos a la empresa). Como curiosidad, el Ford-T, era cuatro veces más barato que el resto de coches del mercado, y se pintaba siempre de color negro porque era la pintura que menos tardaba en secar, lo cual posibilitaba una venta más rápida.

Frente a todo esto, a principios de los años 70, aparece la figura de Taiichi Ohno. Como ingeniero de la fábrica japonesa de automóviles Toyota, recibe el encargo de dar un giro a la política de la empresa buscando una mayor eficiencia. Ohno, desarrollará un sistema conocido como 'Toyotismo'. Después de muchas observaciones diseña la base del nuevo sistema estableciendo las siguientes pautas: disminución de stocks en almacén (se trabaja sobre demanda con pedidos al proveedor según necesidad en el sistema llamado “Just in Time”); los trabajadores son flexibles y multifuncionales (son capaces de trabajar con la maquinaria y ayudar a resolver problemas de producción); se pueden fabricar gran variedad de productos; se trabaja con “nuevos conceptos” (Poka-Yoke, Kaizen,...); trabajo en equipo...

¿A alguien le suena todo esto?. A partir de los años 80, la sociedad occidental comenzó a mirar hacia Japón intentando encontrar la respuesta a esta pregunta: ¿Por qué el “método japonés” era mejor?. Y la respuesta fue adaptar ese método a Occidente. Y, en España, esto significó, entre otras cosas, promocionar el trabajo en equipo. Pero, como habíamos dicho antes, el método japonés no se basaba exclusivamente en el trabajo en equipo. Este sólo era una pieza más de un engranaje que funcionaba a la perfección en una sociedad como la japonesa en la que apenas se conocían los términos gorrón o escaqueo.

Y yo digo que es absurdo pensar que se pueden hacer este tipo de extrapolaciones. El trabajo en equipo, por ejemplo, no es mejor ni peor que el trabajo individual. Simplemente hay que ver en qué condiciones puede aplicarse. Además, aspectos como, por ejemplo, la necesidad de tener una gran coordinación con los proveedores; que cada trabajador deba ser responsable de la máquina con la que trabaja como si fuera propia; la creación de grupos de mejora (grupos de trabajadores que, voluntariamente, se reúnen fuera de los horarios de trabajo para discutir posibles mejoras en las tareas); etc. hacen pensar que es posible que este sistema no fuese muy apropiado para España.

Lo que realmente hizo Taiichi Ohno fue ver con qué piezas contaba y diseñar un sistema en el que esas piezas pudiesen encajar. Ohno no adaptó el “Fordismo” a Japón, creó un sistema nuevo basado en las particularidades del país, al igual que el “Fordismo” era un sistema creado a la medida de Estados Unidos.

Mi opinión es que no deberíamos suponer que los sistemas son universales o que por incorporar una serie de aspectos de un determinado sistema vamos a obtener un resultado óptimo. No podemos pensar que lo que se hace en Alemania, por ejemplo, podría ser aplicable a España. Cada cuestión tiene una solución, y, para encontrarla, debe hacerse un análisis individual de qué queremos mejorar y cómo lo podemos hacer, dejando a un lado soluciones fáciles aplicadas en otro tipo de contextos. Por eso, España debería investigar qué piezas tiene, qué objetivo quiere lograr y cómo puede conseguirlo. Debería analizar qué particularidades tiene y qué puede hacer para contar con un sistema productivo más eficiente. Y esto debería hacerlo a nivel de país, de sector e incluso de fábrica. ¿O no?.

miércoles, 6 de febrero de 2013

2.- RECICLANDO, ¿POR QUÉ?

(Escrito en Español)

Desde hace unos años, la palabra “reciclaje” está constantemente en nuestra vida diaria. Tenemos contenedores azules, amarillos y verdes, y reciclamos todo tipo de productos: papel y cartón, vidrio, plástico, pilas, aceite usado, ... La mayoría de estos productos siguen un camino que comienza en nuestras casas  y va hasta las plantas de reciclaje, previo paso por los contenedores de reciclaje. En dichas plantas, se hace una separación entre la parte aprovechable y la parte que no lo es, y se realiza un tratamiento de los residuos. Incluso hay empresas de tratamiento de residuos, como es el caso de COGERSA (Consorcio para la Gestión de los Residuos Sólidos de Asturias) en Asturias, que aprovechan el metano (CH4) generado en el proceso para consumo propio de la planta, que se autoabastece de energía de esa manera. A priori, parece un método sencillo en el que tod@s salen ganando. ¿O no?. Pues vamos a hacer un rápido análisis a ver qué conclusiones podemos extraer.

Veamos, los “recicladores” tienen que hacer la separación de productos de una manera altruista, es decir, la única contraprestación que reciben es la satisfacción de que han actuado correctamente. Me refiero a que cuando, por ejemplo, van a comprar un paquete de folios reciclados, tienen que pagar el mismo dinero que paga una persona que no ha reciclado.

Por otra parte, los Ayuntamientos. Tienen que pagar a la empresa de tratamiento una tasa como contraprestación al servicio de recogida de residuos. Parte de esa tasa se la repercuten a los ciudadanos en forma de impuestos.

La empresa de tratamiento de residuos es el último eslabón en la cadena de reciclaje. Obtiene materia prima por parte de los “recicladores” y no sólo no tiene que pagársela, sino que cobra por recogérsela. La verdad es que hay empresas que trabajan con materias primas cuyo coste podría considerarse que es de 0 euros (empresas relacionadas con energías renovables, por ejemplo) pero este es un caso aún más curioso. ¿Se han preguntado alguna vez por qué no habrían de pagar estas empresas para obtener dicha materia prima?.

Volviendo al título del post: “Reciclando, ¿por qué?”. Creo que ya pueden hacerse una idea de por dónde va a ir ahora mi razonamiento. Como hemos dicho anteriormente, el reciclaje es una cadena, por lo que si falla un eslabón la cadena se rompe. ¿Qué ocurriría si un día los “recicladores” considerasen que no merece la pena reciclar porque su utilidad no aumenta cuando lo hacen?.¿Hay algún motivo, cuestiones éticas aparte, para que esto no llegue a ocurrir algún día?. Posiblemente esto esté relacionado con el cambio de política que se está llevando a cabo en el tema del reciclaje desde hace pocos años. Así, lo que empezó siendo una manera altruista de colaborar con la protección al medio ambiente, se ha acabado convirtiendo en algunos casos en “algo más”. Me refiero al caso de, por ejemplo, el Ayuntamiento de Madrid. Dicho Ayuntamiento establece multas a los ciudadanos, o a las comunidades de vecinos en caso de que no se identifique al infractor, que pueden llegar hasta los 750 euros, reservándose el derecho a realizar la investigación oportuna con el fin de saber quién no ha reciclado de manera correcta.

Y yo me pregunto, ¿hemos empezado con algo voluntario que se acabará convirtiendo en algo obligatorio?. Posiblemente sí. Con toda seguridad acabaremos con un sistema parecido al que tienen en Bélgica, donde se establecen diferentes tipos de residuos que deben ir en bolsas amarillas, verdes, azules, moradas o blancas, según el producto que tengamos que reciclar. Bolsas especiales que han de comprarse en supermercados. Además, se depositan en la calle, no en contenedores, una o dos veces por semana. Desde el punto de vista económico quizá sea un sistema justo, porque se penaliza a quien más residuos genera.

Si lo que queremos en España es que el sistema funcione, ¿por qué no planteamos medidas como establecer unos “bonos de reciclaje”?. Podría llevarse algún tipo de control sobre la cantidad de basura que recicla cada individuo y generarle descuentos proporcionales a dicho reciclaje. ¿Sería esto tan descabellado?.

lunes, 28 de enero de 2013

1.- EL "CROWDFUNDING" COMO FORMA DE FINANCIACIÓN

(Escrito en Español)

En estos tiempos en los que cada vez resulta más difícil financiarse, ha aparecido una nueva figura conocida como “crowdfunding”. Podríamos traducirlo como “mecenazgo”, así que no nos dejemos llevar por las apariencias porque la idea no es totalmente nueva.

En España, uno de los pioneros en crowdfunding fue el grupo de música Extremoduro. Para grabar su primer disco, pidieron una aportación de 1000 pesetas a amigos y gente habitual de sus conciertos. A cambio, cuando ellos lograsen recaudar el dinero necesario para entrar a grabar al estudio y finalizar su proyecto, les entregarían un disco en cuya contraportada aparecerían los nombres de cada uno de sus mecenas. Hablamos del año 1989, aproximadamente. Comentaba Roberto Iniesta, el vocalista del grupo, que cuando finalmente pudieron grabarlo y empezar a entregar las unidades a cada uno de sus mecenas muchos ni siquiera se acordaban de que habían realizado tal aportación. Simplemente te di el dinero para que dejases de molestarme con el tema de la grabación del disco, comentaba alguno de ellos.

En la actualidad, sobre todo estos últimos años, debido a la falta de financiación, muchos de los proyectos de músicos, escritores, etc., aunque también los de tipo solidario, se financian de este modo. Ellos acuden a una plataforma de Internet y exponen su proyecto tratando de conseguir que el público se interese por él y lo apoye. En Estados Unidos, la plataforma de referencia es www.kickstarter.com. En España, también existen plataformas, como www.lanzanos.com o www.verkami.com. La idea es que la persona o grupo de personas que necesite financiación lo exponga en esta plataforma, explicando qué es lo que quiere hacer y cuánto dinero necesitaría para hacerlo. Se inicia así un plazo para que los mecenas hagan sus aportaciones vía Internet a cambio de “recompensas”. La plataforma se llevaría una comisión como cobro a los servicios prestados y la persona o grupo conservaría su propiedad sobre el producto final.

Para explicar a qué nos referimos con lo de “recompensas”, tomaremos un ejemplo. Imaginémonos un grupo de música que quiere lanzar al mercado un disco. Se daría de alta en la plataforma y podría establecer estas “recompensas”: 5 EUROS darían derecho a realizar una descarga digital del mismo; con una aportación de 10 EUROS, recibiríamos el disco físico y tendríamos derecho a una descarga digital; una aportación de 15 EUROS nos daría derecho a la descarga digital, el disco físico y a una camiseta del grupo; y así, sucesivamente, hasta llegar a una aportación máxima que nos podría permitir, incluso, disfrutar del grupo en un concierto privado y exclusivo. Además, si el proyecto no consigue reunir el dinero en ese plazo pactado, la aportación no se hará efectiva.

A nivel mundial, el caso de Pebble quizá es el más llamativo. Se trata de un reloj compatible con tecnología Apple y Android. Es un producto que reúne todos los requisitos para triunfar: novedoso, llega fácil al público, múltiples utilidades,... En un principio, sus creadores se habían propuesto como objetivo recaudar 100.000 dólares americanos y el resultado fue un éxito sin precedentes. Su recaudación final fue de más de 10 millones de dólares. Se prevé que las 85.000 primeras unidades del producto comiencen a llegar a sus destinatarios próximamente, con lo que el proyecto no está totalmente realizado pero parece ser que el éxito está asegurado.

Y, después de lo visto, podríamos preguntarnos: ¿Dónde está el truco?. Pues bien, vayamos a la web de referencia,  www.kickstarter.com y leamos. Lo más sorprendente es que la plataforma se lava completamente las manos en el aspecto del cumplimiento del compromiso de realización del proyecto, es decir, es el mecenas el que tiene que asegurarse de que el proyecto “es de fiar”. La plataforma, se limita a hacer recomendaciones y sugerencias para no ser víctimas de un posible timo o engaño (consultas a web del artista, búsqueda de información vía Internet,...) pero siempre recalcando que son simples intermediarios. Kickstarter, obliga a los artistas a firmar un compromiso de realización del proyecto para dar cobertura a sus mecenas y proporcionar una herramienta en caso de que deba hacerse una reclamación vía judicial, pero sin garantías reales de que esto pueda ser realmente útil. No obstante, parece ser que estos últimos meses han estado trabajando para mejorar este tipo de problemas, solicitando más información a los creadores acerca de sus proyectos.

Con todo lo dicho anteriormente, nos encontramos con un arma de doble filo. Usada correctamente tenemos un potente instrumento de financiación pero, quizá, es un campo tan novedoso en Internet que necesite aún ciertas modificaciones. Por ejemplo, ¿alguien se ha parado a pensar lo fácil que sería plagiar alguna idea de un proyecto que no se haya llevado a cabo?, o ¿qué pasa con todos esos proyectos que, en un principio, no llegaban a triunfar pero que con el paso del tiempo se convertían en éxitos?. ¿Es esta, realmente, una “selección natural” de proyectos exitosos?. ¿No habrá detrás de muchos de estos proyectos grupos interesados en sondear el mercado con el fin de conocer preferencias de consumidores?.

Problemas aparte, creo que bienvenida sea la financiación, cualquiera que sea, y que posiblemente estemos ante la salvación económica de gran cantidad de proyectos que, de otro modo, no podrían llevarse a cabo.